DOS ALAS

Un día, un ángel se arrodilló a los pies de Dios y habló: Señor, visité toda tu creación. Estuve en todos los lugares. Vi que eres parte de todas las cosas, y por eso vine hasta Ti, Señor, para tratar de entender.

¿Por qué cada una de las personas sobre la tierra tiene apenas un ala?

Los ángeles tenemos dos. Podemos ir hasta el Amor que el Señor representa, siempre que lo deseamos. Podemos volar hacia la libertad siempre que queramos. Pero los humanos, con su única ala no pueden volar; No podrán volar con apenas un ala.

Dios respondió: Sí, yo sé eso. Sé que hice a los humanos solamente con un ala.

Intrigado, el ángel quería entender y preguntó: ¿pero, por qué el Señor dio a los hombres solamente un ala, cuando son necesarias dos para que puedan volar?

Sin prisa, Dios respondió: Ellos sí pueden volar; Sí, mi ángel.

Di a los humanos apenas una sola ala para que ellos pudiesen volar más y mejor que nuestros Arcángeles.

Para volar mi pequeño amigo, tú precisas de tus dos alas, y aunque libre, tú estás solo. Mas los humanos... los humanos, con su única ala precisaran siempre dar las manos a alguien a fin de tener sus dos alas.

Cada uno ha de tener un par de alas. Cada uno ha de buscar su segunda ala en alguien, en algún lugar del mundo, para que se complete su par.

Así, todos aprenderán a respetarse y a no quebrar la única ala de la otra persona, porque pueden estar acabando con sus propias chances de volar.

Así, mi ángel, ellos aprenderán a AMAR verdaderamente a la otra persona.

Aprenderán que solamente permitiéndose AMAR, ellos podrán aletear.

Tocando el corazón de otra persona, ellos podrán encontrar el ala que les falta y podrán finalmente volar.

Solamente a través del AMOR podrán llegar hasta donde estoy, así como lo haces tú, mi ángel. Ellos nunca, nunca estarán solitarios al volar.

Si aún no encontraste tu otra ala, un día muy cercano, la encontrarás y os alzaréis los dos en un magnífico vuelo.