GOLPEA EN ESTE SITIO

Dhun Nun, el egipcio, explicó gráficamente en una parábola como extrajo el conocimiento que ocultaban las inscripciones faraónicas.

Había una estatua con un dedo señalador que llevaba la inscripción: Para obtener un tesoro golpea en este sitio.

Su origen era desconocido, pero generaciones de hombres habían martillado en el lugar señalado. Como estaba hecho de la piedra más dura, los golpes dejaron pocas huellas y el significado permaneció oculto.

Un día, Dhun Nun, contemplando absorto la estatua, observo que exactamente al mediodía la sombra del dedo señalador, ignorada por siglos, trazaba una línea en el pavimento al pie de la estatua.

Marcó el sitio, obtuvo los instrumentos necesarios y con una barra hizo saltar la loza. Esta resulto ser una compuerta en el techo de una caverna subterránea. En ella había extraños objetos, de una hechura tal, que le permitieron deducir la ciencia de su manufactura, hacía mucho tiempo perdida y en consecuencia, pudo adquirir los tesoros y aquellos de un carácter más formal que acompañaban a estos.

GRACIAS A LA GENTILEZA DE:

De Cuentos de los Derviches, de Idries Shah, en Paidos, Orientalia.