LA ENSEÑANZA

Esta historia no es exactamente un cuento, es algo que sucedió de verdad.

Era un Maestro de la India, cuya existencia dejó una marcada huella en el Camino Espiritual.

Una vez se le acercó un joven desesperado, habiendo recorrido medio mundo para estar con él, le pidió si le podía dar Enseñanzas y el Maestro le respondió ¡no, aún no! No es el momento.

Y ¿que tengo que hacer?, le pregunto. Le dio ciertas instrucciones y que volviera al año próximo.

Volvió al cabo de un año preguntando nuevamente si ahora le podía dar enseñanzas y al mismo tiempo, si le podía dar una foto suya para ponerla en su altar de meditación, a lo que el Maestro le pregunto: ¿para qué quieres mi foto?, contestando él. Me va ayudar a meditar mejor.

Entonces el Maestro le propuso lo siguiente: mira, ve y encuentra a las 10 personas que peor te llevaste en tu vida, les pides una foto a cada una y cuando tengas las 10 me las traes.

La verdad es que el joven lo vio complicado pues, ¿dónde iba a encontrar a estas personas, además de no llevarse nada bien con ellas, encima aún, pedirles la foto? Pero el Maestro le dijo, que si no daba este paso, no había enseñanzas ni foto suya.

El joven se va casa por casa, de todos sus antiguos conocidos y claro, para pedirles la foto suya, tuvo antes que reconciliarse con ellos y sanar todo lo que no había sanado antes.

Pero lo logró y le pudo llevar las 10 fotos que le pedía. ¡Muy bien! dijo el Maestro. El joven le pidió la foto suya, pero el Maestro no quiso dársela aun. Antes le hizo la siguiente propuesta: llévate las 10 fotos a tu casa, las pones todas en tu altar y meditas en cada una de ellas todos los días, les das las gracias, etc. y el día que tú me veas en cada uno de ellos, yo te daré la foto.

El hecho de reconocer al Maestro, es verlo en cada ser, todo lo demás pasa a ser, no importante.