LO QUE EL MUNDO NECESITA ES AMOR

Un anciano muy pobre se dedicaba a sembrar árboles de mango. Alguien le dijo: ¿cómo es que a su edad se dedica a plantar mangos? Tenga por seguro que no vivirá lo suficiente para consumir sus frutos!

El anciano respondió apaciblemente: Toda mi vida he comido mangos de árboles sembrados por otros. ¡Que los míos rindan frutos para quienes me sobrevivan!

Habitamos un universo espléndido en el que todo y todos tienen algo que ofrecer. Los árboles dan, los ríos dan, la tierra da, el sol, la luna y las estrellas dan ¿De dónde pues, esa ansiedad por tomar, recibir, amasar, juntar, acumular, sin dar nada a cambio?

Todos podemos dar algo, por pobres que seamos. Podemos ofrecer pensamientos agradables, dulces palabras, sonrisas radiantes, conmovedoras canciones, una mano firme y tantas otras cosas que alivian a un corazón herido.

Más que dinero, lo que el mundo necesita es amor y simpatía.

AUTOR: J.P.Vaswani

Si solo pensamos que nuestras manos sirven para tomar, acumular y guardar, si pensamos que lo guardado sólo servirá para nuestros hijos, y no les demostramos a ellos en su niñez, que también somos capaces de dar, les estamos enseñando a tomar, a acumular y a guardar, sin tener en cuenta que estamos en deuda con la vida, porque nos ha dado más de lo que somos capaces de dar.

Ejercita "el amable dar". Haz de tus días una escuela del sol. Sé un maestro de la luz que no puede guardarse para sí, lo que del espíritu recibió. Y a tu manera, con el sello de tu persona, ejercítate en dar.

Guarda para tiempos de necesidad, pero aprende a dar.