PAPÁ

Una vez una niñita de tan solo 5 años de edad, le preguntó a su papá que le daría de regalo de cumpleaños. El no supo que contestar y ella al ver que no respondía le pidió que fuera algo muy especial, algo que solo él pudiera darle y que ella lo guardaría con mucho amor.

Pasaron 10 años y la niña ahora convertida en casi una señorita enfermó. Decían los doctores, que era su corazón que estaba débil y que no soportaría mucho tiempo. Necesitaba un corazón nuevo pero no había un donante.

Al otro día algo pasó y pudieron operar a la chica y ya casi recuperada vio a su padre sentado junto a su cama y con el rostro feliz le dijo: después de 10 años, ahora puedo contestar que puedo regalarte y espero lo guardes con mucho amor. Yo viví los años más hermosos a tu lado y los seguiré viviendo dentro de ti.

Cuando el viento de a tu cara será mi aliento, cuando las hojas de los árboles rocen tus manos serán las mías y cuando tu rostro dibuje una sonrisa, es que estoy en tu recuerdo como algo bonito de tu vida. Te quiero y dejo en ti mi corazón.

Antes de que ella pudiera contestar, él tomo su mano y le dio un beso en la palma, la cerró y salió del cuarto.

Cuando su madre entro ella sonreía, y le pidió a su mamá que la llevará a donde estaba su padre.

Al llegar al cementerio sintió en su rostro el viento fresco y suave y quiso llorar. Pero en ese momento, las hojas de un árbol cayeron justo en sus manos.

No se había dado cuenta, de que llevaba aún su mano cerrada y al abrirla, tenía una hoja de árbol que parecía recién cortada y una sonrisa dibujo en su rostro, y dijo: siempre estarás en mi mente, en mi vida y en mi corazón.

Gracias Papá.

AUTOR: ANÓNIMO