EL TRABAJO EN LA LABRANZA

Los Cuentos de los padres del desierto.

En los comienzos de la era cristiana, el monasterio de Esceta llegó a ser el centro de convergencia de mucha gente que después de renunciar a lo que tenían, iban a vivir al desierto que rodeaba el monasterio.

Muchas de las enseñanzas de estos hombres, fueron recogidas y publicadas en diversos libros.

El trabajo en la labranza.

El muchacho cruzó el desierto y llegó finalmente al monasterio de Esceta, cerca de Alejandría. Allí pidió para asistir a una de las conferencias del abad, y le dieron permiso.

Aquella tarde el abad disertó sobre la importancia del trabajo en la labranza.

Al terminar, el chico dijo a uno de los monjes: Estoy muy impresionado. Pensé que iba a encontrar un sermón iluminado sobre las virtudes y los pecados, y el abad solo habló de tomates, irrigación y cosas así. Allí de dónde yo vengo, todos creen que Dios es misericordia y que basta rezar.

El monje sonrió y respondió:

Aquí nosotros creemos que Dios ya hizo su parte y ahora nos corresponde a nosotros continuar el proceso.