Insrumento

Un instrumento si lo presentamos desde la interpretación y lo asociamos a los repertorios musicales, esto es, es lo que un instrumento representa por su audición, entonces es un instrumento por ser un medio de creación que no va más allá de lo que pueda estar representando hasta ahora, es a nivel general para “músicos” y neófitos un transporte de creatividad e inspiración.

Si te permites regalarte la experiencia de ofrecerle una guitarra a un niño de tres años o incluso a un bebé, y sin señalarle ninguna observación se lo aproximas como lo haces con un juguete, amanece un infinito de sonoridades y sorpresas fruto de lo espontáneo, no hay nada que diseñar ni que controlar, es así la creatividad, simplemente te sucede que a un bebé o a un niño le permites vivir esta libertad y en cambio en tus manos te resulta algo más complicado de podértelo ofrecer de la misma manera, me refiero así de libre y de sencillo, y resulta que este es el mejor principio de todos, relacionarte libremente, y permitirte el sorprenderte, liberarte, animarte, llenarte de la verdad que brota de la vivencia.

En este sendero de creación, es compatible el vivir en libertad con el vivir con todos los demás senderos, con todos los demás músicos, creaciones, composiciones, técnicas... pero sin que lo que te nazca de cualquier experiencia, estudio, vivencia… sea comparado, medido, juzgado... pues entonces es un dogma que se toma como un único destino, dejando desde este momento de ser música y también instrumento, esto es, cuando para poder vivir el instrumento, tenga que ser de una manera determinada, o tocarlo de una manera determinada.

Te propongo vivir el instrumento como una “máquina del tiempo de estados”, de multidimensiones renacedoras de los estilos musicales, armonías y escalas. Un “transporte” de trance de inspiración que espera ser conducido por un ser libre y que es renacido en el arte y la creación, que vive en la musa y en el duende, que se permite improvisar interna y creativamente, sin dogma ni preceptos, aunque aprende de todo dogma y de todo precepto.

Ahora con "la humanidad de la música" puedes tocar un instrumento, sonando como músico, esto es, si nunca antes lo tocaste, o bien si ya haces giras internacionalmente y eres un músico reconocido, en cualquiera de los casos, puedes iniciarte en interpretar tu instrumento desde la inciciación inspirada de la sencillez, inocencia creativa, sentido interno, inspiración multidimensional.

En tu Master Classe, desde el primer instante, te irás tocando tu instrumento, interpretando, improvisando y componiendo, con vivencias y métodos creados desde la sencillez absoluta, con vivencias que de tan sencillas, son imposibles no poder vivirlas al instante, con ejercicios y experiencias de estudio de un solo minuto, pero con una eficacia de efectos inmediatos.