SIGUE ADELANTE

Se cuenta, que un leñador estaba en el bosque talando árboles. Realmente la madera que estaba consiguiendo no era de muy buena calidad, pero sabía que en aquel lugar, siempre encontraba abundantes árboles y no se le ocurría buscar madera de más calidad.

Pero un día, mientras trabajada se le acercó un viejo anacoreta que vivía hace tiempo en aquellos bosques, y le dijo: ¡Sigue adelante!

Al día siguiente, el leñador se sintió animado a seguir el consejo del anciano y se adentró por un sendero angosto, que le condujo hasta un espléndido grupo de árboles, de los que consiguió excelente madera de sándalo, material muy apreciado entre los entendidos en maderas.

Pasados unos días, volvió a recordar el consejo del anacoreta y se atrevió a penetrar un poco más en el bosque, y en esta ocasión, descubrió una mina de plata, lo que le convirtió en un hombre muy rico.

Pero aún seguían vivas en su mente las palabras del anciano y siguió adelante, llegando finalmente al centro mismo del bosque.

Allá, el en otro tiempo leñador, ahora buscador incansable, descubrió una mina de oro, y comprendió que tal tesoro lo había conseguido por el movimiento que en su interior había impulsado las palabras del anacoreta: ¡Sigue adelante!

De la tradición espiritual hindú.

En una de sus versiones aparece en el libro

"Los cuentos clásicos de la Indica"

Recopilación de Ramiro Calle (Edit. Arca de SAbiduría)